Una joven estudiante de la Universidad Aeronáutica en Querétaro (UNAQ) sufrió un severo accidente durante una práctica de campo en septiembre de 2023, lo que cambió por completo su vida y truncó sus aspiraciones en la aviación. A casi dos años del incidente, su familia denuncia que la institución se ha deslindado de toda responsabilidad y ha negado la posibilidad de una indemnización.
El 8 de septiembre del 2023, Xóchitl “N”, alumna de la carrera en Sobrecargo de Aviación, participaba en una práctica dentro de las instalaciones de la universidad cuando ocurrió el incidente. De acuerdo con los testimonios, un tobogán de emergencia de una aeronave se desplegó de manera errónea, provocando que la joven cayera desde una altura aproximada de 2.15 metros. El impacto le causó graves lesiones, por lo que fue atendida en el lugar por paramédicos de Protección Civil de El Marqués y trasladada a un hospital para recibir atención especializada.
Los médicos le diagnosticaron fracturas vertebrales por aplastamiento, lo que requirió una cirugía de emergencia en la que le colocaron ocho tornillos de metal en la columna. Desde entonces, su recuperación ha sido lenta y dolorosa, afectando no solo su estado físico, sino también su estabilidad emocional. Además, debido a las secuelas del accidente, tuvo que abandonar su formación en la aviación.
Sin embargo, lo más indignante para la familia es que, a pesar de la gravedad del caso, la UNAQ ha rechazado cualquier tipo de responsabilidad o compensación. De acuerdo con los afectados, la universidad argumenta que el periodo de 30 días naturales para presentar una denuncia y exigir una indemnización ya había transcurrido. No obstante, la familia señala que en ese lapso estaban enfocados en la recuperación de Xóchitl, sin imaginar que perderían la oportunidad de obtener algún tipo de apoyo económico o legal.
Hasta el momento, ni las autoridades educativas ni el gobierno estatal han emitido un pronunciamiento sobre el caso, dejando a la joven y a su familia en una situación de incertidumbre y desamparo.
Este caso ha generado indignación entre la comunidad estudiantil y la sociedad en general, quienes exigen respuestas y justicia para Xóchitl, pues consideran inaceptable que una institución educativa no asuma su responsabilidad ante un accidente ocurrido dentro de sus instalaciones.