A partir del 1 de abril dará inicio oficialmente la construcción del Tren México-Querétaro, un proyecto ferroviario de gran envergadura que busca transformar la movilidad entre la Ciudad de México y el Bajío. De acuerdo con las autoridades, los trabajos arrancarán de manera simultánea en distintos puntos del trazo, con el objetivo de avanzar en la infraestructura de este sistema de transporte de pasajeros.
El proyecto contempla una ruta de 225 kilómetros que conectará la capital del país con Querétaro a través de San Juan del Río, facilitando el traslado de miles de personas con trenes de alta capacidad. Estas unidades podrán transportar hasta 450 pasajeros y alcanzar velocidades de hasta 160 kilómetros por hora, lo que reducirá significativamente los tiempos de viaje entre las principales ciudades de la región.
Para su construcción, se estima una inversión de 144 mil millones de pesos, lo que incluye no solo la instalación de vías férreas, sino también la edificación de tres estaciones estratégicas: una en Buenavista, otra en San Juan del Río y una más en Querétaro. Sin embargo, las autoridades aún no han confirmado la ubicación exacta de la terminal queretana, aunque una de las posibilidades que se analiza es la Antigua Estación del Ferrocarril.
En el estado de Hidalgo, medios locales ya han reportado la llegada de maquinaria al municipio de Tula, señal de que los trabajos han comenzado con fuerza en distintos frentes de construcción. Se espera que las labores avancen de manera progresiva en los estados involucrados, conforme se habiliten los distintos tramos del ferrocarril.
El Gobierno Federal ha proyectado que la ejecución de este tren interurbano tomará aproximadamente dos años, por lo que se prevé que las pruebas operativas inicien en 2027. Con este avance, se busca modernizar el transporte en la región y ofrecer una alternativa eficiente y sustentable para la movilidad entre la Ciudad de México, el Bajío y el centro-norte del país.