La Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México (SEDEMA) ordenó la clausura temporal total de una sucursal de Kentucky Fried Chicken (KFC) en Santa Úrsula, tras detectar la tala irregular de dos árboles dentro de su predio.
El caso salió a la luz gracias a una denuncia ciudadana en la red social X, lo que llevó a inspectores de la SEDEMA a realizar una revisión en el establecimiento. Durante la inspección, el personal del restaurante afirmó que personas ajenas al local habían derribado los árboles durante la madrugada del 12 de marzo. Sin embargo, no pudieron presentar evidencia de haber cumplido con la norma ambiental NADF-001-AMBT-2015, que regula el manejo y conservación del arbolado urbano en la capital.
Además de la tala ilegal, KFC Santa Úrsula tampoco acreditó estudios sobre sus descargas de aguas residuales ni presentó un plan de manejo de residuos sólidos, requisitos indispensables para operar conforme a la normatividad ambiental vigente.
Ante estas irregularidades, la SEDEMA determinó la clausura del establecimiento y aseguró que se dará seguimiento al caso para garantizar el cumplimiento de la normativa ambiental en la Ciudad de México.