Las altas temperaturas han propiciado un incremento en las picaduras de alacrán en Querétaro, con casi 500 casos registrados en lo que va del año. Autoridades sanitarias advierten que, con el aumento del calor, esta cifra podría elevarse hasta en un 30%, lo que representa un riesgo para la población, especialmente en zonas rurales y suburbanas.
Querétaro es hogar de una de las especies de alacrán más venenosas del país, por lo que se recomienda a la ciudadanía extremar precauciones y evitar la acumulación de objetos donde estos arácnidos puedan esconderse.
En caso de una picadura, es fundamental acudir de inmediato a un centro de salud para recibir el antídoto correspondiente y evitar complicaciones graves. Entre los síntomas más comunes se encuentran dolor intenso, entumecimiento, sudoración y alteraciones en la presión arterial.
Las autoridades sanitarias mantienen disponible el suero antialacránico en hospitales y centros de salud para atender cualquier emergencia.