La Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO), en coordinación con elementos del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional, clausuró dos estaciones de servicio ubicadas en la capital queretana, tras detectar presuntas irregularidades en sus bombas despachadoras.
Los cierres se realizaron en la colonia El Retablo —en la intersección de avenida Universidad y Salvador Galván— y en la zona de San Gregorio, específicamente sobre avenida Ejido y San Roque. Esta última estación ya había sido intervenida con anterioridad por autoridades federales.
De forma extraoficial, se informó que las clausuras están relacionadas con una carpeta de investigación abierta contra estaciones con marca PEMEX, derivada de prácticas que podrían afectar al consumidor mediante alteraciones en el suministro de combustible.
Durante el operativo no se reportaron incidentes. La intervención fue encabezada por la 17ª Zona Militar, la Guardia Nacional y personal técnico de PROFECO. Ciudadanos han manifestado su respaldo a estas acciones y han solicitado que se extiendan a más puntos del estado para asegurar el despacho transparente y justo del combustible.



