La multinacional francesa Michelin, reconocida mundialmente por su producción de neumáticos, informó que reducirá progresivamente la actividad en su planta ubicada en el estado de Querétaro, con el objetivo de cesar sus operaciones por completo hacia finales de este año. La decisión, calificada como un «último recurso», obedece a cambios en el mercado de llantas para automóviles de pasajeros y camionetas ligeras, así como a consideraciones económicas y tecnológicas vinculadas a la viabilidad de la instalación.
A través de un comunicado oficial, la empresa detalló que la planta queretana dejará de operar debido a que ya no cuenta con la infraestructura necesaria para responder a la creciente demanda del mercado por neumáticos de mayor tamaño y tecnología más avanzada. Según Michelin, las condiciones actuales hacen inviable transformar la planta en una unidad competitiva que cumpla con los estándares modernos de producción.
Actualmente, la planta ubicada en Querétaro produce menos de medio millón de llantas al año, principalmente de la marca BFGoodrich, lo que representa una porción menor del total de su operación industrial en el país. No obstante, el cierre tendrá un impacto significativo en su plantilla laboral, afectando directamente a 480 trabajadores.
La empresa confirmó que ya se ha realizado una sesión informativa inicial con el personal, donde se comunicaron los motivos de esta reestructuración y se adelantaron algunos detalles sobre las acciones que se tomarán en las próximas semanas. Entre ellas, se contemplan medidas de apoyo que incluyen paquetes de indemnización, programas de capacitación externa y asistencia para la reinserción laboral de los empleados afectados.
Por su parte, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, aclaró que esta reestructuración no implica un retiro de inversiones por parte de Michelin en México. Precisó que se trata de una fusión operativa entre la planta de Querétaro y la que la empresa mantiene en León, Guanajuato, considerada una de las más modernas de la firma en América Latina. “La fusión es porque en León se producen las llantas más adecuadas al mercado actual del país”, expresó el funcionario a través de sus redes sociales.
Michelin México y Centroamérica reafirmó su compromiso con el mercado mexicano, al tiempo que reiteró que su decisión se basa en un análisis profundo del contexto industrial y de las necesidades logísticas del sector automotriz, que ha experimentado transformaciones importantes en la última década.
Aunque el cierre representa una pérdida para el entorno laboral de Querétaro, las autoridades y la empresa han manifestado su intención de colaborar para mitigar el impacto social, con el objetivo de garantizar que los trabajadores afectados puedan acceder a nuevas oportunidades de desarrollo profesional.




