Un usuario compartió en redes sociales su inconformidad tras viajar en una unidad de la empresa Ómnibus de México, que realizó una parada no oficial de aproximadamente 30 minutos durante un trayecto de casi 19 horas de Zapopan a Nogales, con el fin de que los choferes pudieran comer tacos.
La publicación generó polémica, pues mientras algunos internautas expresaron molestia por la interrupción del trayecto —“¿Cómo se atreven a parar a comer en medio del camino?”, se leía en uno de los comentarios—, otros defendieron la necesidad de que los conductores tomen descansos para preservar la seguridad de todos los pasajeros.
Uno de los pasajeros escribió irónicamente: “Para un servicio así, mejor me voy a pata”, haciendo eco de la frustración ante la larga duración del viaje sumada a una pausa inesperada.
El hecho ha abierto un debate en redes sobre los límites del deber profesional y las necesidades humanas básicas, en particular en recorridos de larga distancia. Mientras tanto, la empresa no ha emitido postura oficial al respecto.



