La violencia volvió a estremecer a Chilpancingo, Guerrero, cuando un grupo de hombres armados atacó e incendió una unidad de transporte público tipo Urvan con pasajeros en su interior. El ataque, ocurrido en calles de la capital guerrerense, dejó como saldo cuatro mujeres gravemente lesionadas, entre ellas dos niñas.
De acuerdo con los primeros reportes, las víctimas son una abuela y su nieta, así como una madre embarazada y su hija, quienes fueron alcanzadas por las llamas tras el ataque directo de los sicarios. Todas presentan quemaduras de consideración y fueron trasladadas de urgencia a hospitales de la región.
El hecho detonó una ola de terror en la ciudad: además de la Urvan, se registraron vehículos incendiados en distintos puntos, suspensión del transporte público y un ambiente de pánico entre los habitantes, muchos de los cuales se resguardaron en sus casas ante el temor de nuevos hechos violentos.
El alcalde de Chilpancingo hizo un llamado directo a la presidenta Claudia Sheinbaum para intervenir de manera inmediata en la crisis de seguridad que enfrenta la capital de Guerrero, mientras que la gobernadora Evelyn Salgado no ha emitido declaraciones públicas al respecto, lo que ha generado fuertes críticas por su ausencia.
Chilpancingo permanece bajo tensión, con la población exigiendo garantías de seguridad y apoyo ante una violencia que parece no ceder.



