Un trabajador de un almacén, identificado como operador de montacargas, protagonizó una inusual situación tras celebrar su cumpleaños número 35 dentro de su jornada laboral.
De acuerdo con los reportes, sus compañeros y personal de la empresa organizaron una pequeña convivencia para festejarlo, la cual incluyó pastel, música y como obsequio, un 12 pack de cerveza. Sin embargo, lo que comenzó como un gesto de compañerismo terminó convirtiéndose en un problema laboral.
El festejado habría consumido todas las cervezas durante su turno, lo que provocó que se encontrara en evidente estado de ebriedad. En ese estado, comenzó a comportarse de manera agresiva, amedrentando tanto a sus compañeros como a su supervisor, quien incluso tuvo que intervenir para evitar que la situación pasara a mayores.
Tras el incidente, la empresa decidió rescindir su contrato de manera inmediata, alegando conducta inapropiada en el lugar de trabajo y violación al reglamento interno. Testigos relataron que el empleado salió del lugar acompañado por personal de seguridad, “con todo y su pastel”.




