Una fotografía original en color del Jardín Zenea tomada en la década de los años 50 ha despertado la nostalgia entre los queretanos. La imagen, recientemente restaurada digitalmente, muestra uno de los espacios más emblemáticos del centro histórico en plena época de esplendor.
En la foto se aprecian los árboles frondosos, los bancos de hierro forjado, la fuente central y las fachadas coloniales que rodean el jardín, un punto de encuentro tradicional para las familias queretanas, músicos, comerciantes y paseantes de la época.
El Jardín Zenea, ubicado frente al antiguo templo de San Francisco, ha sido a lo largo de los años símbolo de identidad y memoria colectiva, testigo de generaciones que crecieron disfrutando de su música en vivo y de los paseos dominicales.
Hoy, al ver esta imagen restaurada, muchos recuerdan aquel Querétaro tranquilo, donde la vida transcurría con un ritmo pausado, y el centro era el corazón social de la ciudad.



