La desaparición y muerte de Irma Hernández, una maestra jubilada de 62 años que trabajaba como taxista, ha conmocionado a Veracruz. Tras ser reportada como no localizada, comenzó a circular un video en el que aparecía arrodillada, visiblemente atemorizada y siendo obligada por hombres armados a enviar un mensaje a otros trabajadores: “Compañeros, paguen su cuota”. Ese fue su último registro con vida.
Horas más tarde, Irma fue hallada sin vida.
En seguimiento al caso, autoridades detuvieron a Jeana Paola, presunta integrante de un grupo delictivo conocido como “La Mafia Veracruzana”. Según los primeros reportes, la mujer se encargaba de administrar una lista de comerciantes y taxistas a los que se les exigía el pago de “cuota” o “piso”.
Durante su captura se aseguraron un arma de fuego, dosis de droga, una libreta con nombres y una camioneta con placas de Tamaulipas. Un detalle llamó la atención de las autoridades: días antes, la familia de la propia detenida la había reportado como desaparecida.
La investigación continúa para esclarecer si Jeana Paola era realmente víctima de otro delito o parte activa de la estructura criminal. Mientras tanto, la familia de Irma exige justicia y que su caso no quede impune.



