Iván Cano, ciudadano colombiano de 26 años, permanece desde hace nueve meses en prisión preventiva en el penal de Morelia, Michoacán, acusado de portación de armas de uso exclusivo del Ejército.
De acuerdo con su versión presentada ante la autoridad judicial, el joven llegó a México tras aceptar una supuesta oferta de trabajo, pero posteriormente habría sido retenido en un campamento en la sierra, donde aseguró haber sido secuestrado y torturado durante dos semanas por presuntos integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Según los reportes, Cano fue localizado durante un operativo realizado por elementos del Ejército y la Guardia Nacional. Sin embargo, durante la intervención fue señalado por el delito que actualmente enfrenta ante las autoridades.
Información difundida indica que la carpeta de investigación no registraría huellas dactilares del joven en el arma asegurada ni rastros de pólvora en sus manos.
Ante esta situación, la Cancillería de Colombia activó el protocolo relacionado con posibles casos de trata de personas, mientras que el cónsul general del país intervino en una audiencia reciente, donde señaló la posibilidad de que el joven haya sido víctima de engaño, reclutamiento y explotación dentro de una estructura criminal.
El caso continúa bajo proceso judicial mientras se analiza su situación legal.




