La promesa de servir a la patria y velar por la seguridad de los ciudadanos fue traicionada por David Garza, quien ingresó a la Guardia Nacional apenas en diciembre pasado, pero terminó siendo detenido tras ser sorprendido en flagrancia mientras asaltaba una tienda de conveniencia en Ciudad Victoria, Tamaulipas.
De acuerdo con reportes preliminares, el ahora exelemento habría utilizado su posición dentro de la corporación para detectar puntos vulnerables y facilitar atracos junto con otros cómplices. A pesar de portar una “charola” que le confería autoridad, su verdadero interés parecía estar en sacar provecho ilícito de su investidura.
El más reciente hecho ocurrió cuando fue capturado en el momento en que cometía un asalto en un Oxxo de la capital tamaulipeca. La intervención de las autoridades permitió su detención, y ahora se encuentra bajo investigación formal por parte de las autoridades competentes.
Investigaciones iniciales señalan que Garza estaría relacionado con una serie de robos similares, por lo que su permanencia en prisión podría extenderse conforme se acumulen las pruebas en su contra.
Este incidente ha generado una fuerte reacción entre la ciudadanía, ya que pone en entredicho la credibilidad de las instituciones encargadas de la seguridad pública, y reitera la necesidad de contar con filtros más estrictos en los procesos de reclutamiento y vigilancia dentro de los cuerpos de seguridad.
Las autoridades informaron que se iniciará un proceso penal en su contra, y que ya se ha solicitado la baja definitiva del cuerpo de la Guardia Nacional.





