Con la frase “Te encontré mami, promesa cumplida”, Gris Reyes Palomares cerró uno de los capítulos más dolorosos de su vida al localizar los restos de su madre, Nayeli Guadalupe, quien se encontraba desaparecida desde enero de 2023 en Ciudad Obregón, Sonora.
La localización se logró tras una pista anónima que condujo a integrantes del colectivo Guerreras Buscadoras de Cajeme hasta una vivienda en la colonia Rincón del Valle, donde fue descubierta una fosa clandestina con tres cuerpos. Posteriormente, las pruebas de ADN confirmaron que uno de ellos correspondía a Nayeli Guadalupe.
Durante más de dos años, Gris encabezó una búsqueda incansable. Difundió fichas de localización, recorrió zonas de rastreo, acudió a lugares donde su madre solía estar y participó activamente en jornadas de búsqueda, sin abandonar la esperanza pese al desgaste físico y emocional.
El hallazgo ocurrió en una jornada particularmente intensa, en la que la propia Gris colaboró en la recuperación de los cuerpos. De acuerdo con su testimonio, logró reconocer a su madre por la vestimenta y detalles personales que conocía profundamente, antes de la confirmación oficial.
Este caso ha conmovido a la opinión pública por romper con una de las imágenes más recurrentes de la crisis de desapariciones en México: no fue una madre buscando a su hija, sino una hija buscando a su madre. La historia de Gris se ha convertido en un símbolo de amor, resiliencia y lucha frente a la ausencia y la impunidad.
Colectivos de búsqueda y organizaciones civiles reiteraron el llamado a las autoridades para fortalecer las acciones de localización y garantizar justicia para las víctimas y sus familias, recordando que detrás de cada ficha hay historias de vida que no deben quedar en el olvido.








