Un caso inusual y polémico se registró en Ciudad Obregón, Sonora, donde una mujer de la tercera edad fue víctima de un engaño por parte de su propio nieto, identificado como Marlon, quien apenas comenzaba a practicar como tatuador tras salir del Centro de Readaptación Social hace un mes.
De acuerdo con el testimonio de la madre del joven, Armida N., y de la propia afectada, la señora Piedad, el nieto le aseguró que el tatuaje sería “temporal” y que desaparecería después de bañarse. Sin embargo, la mujer descubrió que en realidad se trataba de un tatuaje permanente.
Tras reclamarle, el joven recogió sus pertenencias y viajó a Tijuana, dejando a su abuela en una situación complicada. La señora relató que incluso fue objeto de burlas en la calle y que, en una ocasión, un hombre le preguntó si “traía algo para curarse”, generando temor y vulnerabilidad en ella.
Vecinos y familiares intentaron ayudarla con supuestos remedios caseros, como frotar mayonesa o pan, pero nada funcionó. A pesar del daño emocional y físico, la familia decidió no presentar denuncia formal contra el joven, aunque reconocieron que deberá indemnizar a su abuela por lo sucedido.
El caso ha generado indignación y comentarios encontrados en la comunidad, al considerarse un acto irresponsable y una falta de respeto hacia un adulto mayor.




