La Flor de la Nochebuena, conocida también como Cuetlaxóchitl en náhuatl, es uno de los tesoros más representativos de México. Su nombre ancestral significa “flor color de fuego”, una descripción perfecta para sus intensos pétalos rojos que parecen arder con pasión y calidez.
🌱 Raíces en el Sur de México
Originaria de las fértiles tierras del sur de México, especialmente de Oaxaca, la Cuetlaxóchitl floreció bajo el cuidado de antiguas civilizaciones. Los pueblos indígenas la utilizaban en ceremonias religiosas, donde era considerada un símbolo de pureza y renovación en los rituales de invierno.
📜 Una Flor con Historia Imperial
Cuenta la leyenda que el emperador Moctezuma quedó cautivado por la belleza de esta flor y decidió llevarla a los majestuosos jardines de su palacio en Tenochtitlán. Bajo el cuidado de los talentosos cultivadores aztecas, la flor se convirtió en un símbolo de lujo y espiritualidad, añadiendo un toque especial a la rica cultura del imperio mexica.
🎅 El Rostro de la Navidad
Hoy en día, la Flor de la Nochebuena es un ícono indiscutible de las festividades decembrinas en todo el mundo. Sus vibrantes tonos rojos y verdes evocan el espíritu de la Navidad, decorando hogares, plazas y celebraciones con su inigualable belleza. Desde México hasta Europa, esta flor mexicana es un recordatorio de la magia y el calor que caracterizan esta temporada.