Una madre queretana, Valeria, ha alzado la voz tras un alarmante episodio en el preescolar Smart Kids, ubicado en Boulevard Hacienda del Jacal, en la colonia La Joya. El incidente, ocurrido el 6 de diciembre de 2024, pone en entredicho los protocolos de atención y seguridad en centros educativos de la entidad.
De acuerdo con el relato de Valeria, su hija de tan solo tres años comenzó a convulsionar en el área de juegos de la escuela. Sin embargo, el personal del plantel minimizó el estado de la pequeña, indicando únicamente que estaba cansada tras jugar. Cuando el tío de la niña llegó a recogerla, se encontró con que la menor no respondía y presentaba signos evidentes de un episodio crítico. A pesar de su desesperación, el personal escolar cerró la puerta, dejando al familiar sin apoyo.
Ante la falta de respuesta, un taxista de aplicación acudió en su auxilio, trasladando a la pequeña al centro de salud más cercano, donde fue estabilizada. Los médicos informaron que la niña había estado convulsionando durante un periodo prolongado, probablemente derivado de una caída previa en la escuela. Posteriormente, fue llevada a un hospital privado para continuar con su atención.
Las cámaras de seguridad del plantel revelaron un acto desgarrador: una maestra que presenció el momento de la convulsión optó por arrastrar a la niña y abandonarla en el pasto, ignorando su estado crítico. Este descuido no solo agravó la situación, sino que expuso la falta de preparación del personal para manejar emergencias de este tipo.
Valeria ha presentado una denuncia ante la Secretaría de Educación Pública (SEP), exigiendo justicia y mejores controles sobre la operación de guarderías y preescolares. Su objetivo es evitar que más familias enfrenten situaciones similares, resaltando la necesidad urgente de reforzar protocolos y capacitación en centros educativos.



