Las intensas precipitaciones registradas en la región sur de Tamaulipas han generado una situación inusual y preocupante en los municipios de Tampico, Ciudad Madero y Altamira: el avistamiento constante de cocodrilos en colonias, calles y zonas urbanas. Este fenómeno, que ha causado alarma entre la población, es resultado directo del desbordamiento de cuerpos de agua que habitualmente sirven de hábitat para estos reptiles.
De acuerdo con autoridades ambientales, el aumento del nivel en lagunas, canales y cuerpos pluviales ha provocado que numerosos ejemplares salgan de su entorno natural y se desplacen hacia zonas habitadas. La situación ha sido particularmente notoria desde el pasado 21 de junio, cuando comenzaron a multiplicarse los reportes ciudadanos sobre la presencia de cocodrilos en vialidades, banquetas y espacios públicos.
En respuesta, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), en conjunto con cuerpos de Bomberos y personal de Protección Civil estatal, activó operativos especiales para la localización, captura y reubicación segura de estos animales. Hasta el momento, las brigadas han logrado asegurar y rescatar a 49 cocodrilos, los cuales han sido trasladados a hábitats controlados y considerados seguros tanto para la fauna como para la ciudadanía.
Una de las principales acciones fue la reubicación de 17 cocodrilos juveniles, realizada el 25 de junio. Estos ejemplares fueron liberados en zonas como el Cañón de La Pedrera y los Esteros de Garrapatas, espacios monitoreados donde podrán continuar su desarrollo sin representar un peligro para la población.
Las autoridades ambientales reconocieron que la sobrepoblación de cocodrilos en cuerpos de agua de la región es un factor que complica la situación, pues con cada evento de lluvias intensas es más frecuente que los animales busquen salir a otras áreas en busca de espacio y alimento.
Ante esta problemática, la Profepa ha reiterado que se mantendrá vigilante y responderá a cada reporte ciudadano, recordando a la población que no intente manipular o acercarse a los cocodrilos, ya que se trata de una especie protegida y potencialmente peligrosa. El exhorto también incluye evitar alimentar a estos animales o propiciar condiciones que puedan atraerlos a zonas pobladas.
Por su parte, elementos de Protección Civil continúan con recorridos preventivos en sectores cercanos a cuerpos de agua, así como con labores de difusión para informar a la ciudadanía sobre cómo actuar en caso de encontrar a uno de estos ejemplares fuera de su hábitat.







