El caso de un pequeño de cuatro años que perdió la vida al ser golpeado por una enorme rama en un parque de San Diego volvió a generar conmoción este 11 de noviembre, luego de que sus padres reavivaran la demanda contra las autoridades locales, a quienes acusan de negligencia en el mantenimiento de los árboles del lugar.
Los hechos ocurrieron en junio pasado, cuando el menor, identificado como Ronan Kerr, jugaba con su padre, Cathal Kerr, y su hermano mayor, Charlie, de siete años, en un parque público. Durante su estancia, una rama de aproximadamente 10 metros de longitud se desprendió desde más de 18 metros de altura, golpeando directamente al niño.
Pese a los intentos desesperados del padre por proteger a sus hijos, Ronan recibió el impacto y sufrió una lesión cerebral traumática, además de laceraciones faciales y múltiples fracturas. Fue trasladado de emergencia a un hospital local, donde permaneció en estado crítico durante una semana antes de fallecer a causa de las graves heridas.
De acuerdo con medios locales, los padres del menor interpusieron una demanda contra la ciudad de San Diego, argumentando que el árbol del que se desprendió la rama estaba muerto, enfermo y en avanzado estado de deterioro, producto de una presunta falta de mantenimiento por parte de los servicios municipales de jardinería.
Los Kerr sostienen que el accidente fue completamente evitable, y lo califican como una consecuencia directa de la negligencia institucional. Su objetivo, aseguran, es que la tragedia de su hijo sirva para generar responsabilidad y evitar que otros niños sufran incidentes similares en espacios públicos.
El caso ha despertado una fuerte reacción entre los habitantes de la comunidad, quienes exigen mayor vigilancia en el cuidado de parques y áreas verdes, mientras las autoridades locales aún no emiten un posicionamiento oficial sobre el proceso legal que enfrentan.



