Mientras en distintos países de Europa los traslados promedio del hogar al trabajo rondan entre 30 y 40 minutos, en México millones de personas enfrentan diariamente recorridos de hasta dos horas o más para llegar a sus centros laborales, una situación que se ha convertido en parte de la rutina de muchas ciudades.
Especialistas en movilidad y urbanismo han señalado que esta diferencia responde a diversos factores relacionados con el crecimiento urbano, la planeación territorial y la infraestructura de transporte.
En ciudades mexicanas, gran parte de las zonas habitacionales se desarrollaron lejos de los principales centros de empleo, obligando a las personas a recorrer largas distancias diariamente. A ello se suma la concentración de oficinas, industrias y servicios en puntos específicos de las zonas metropolitanas, así como problemas de saturación vial y limitaciones en el transporte público.
A diferencia de varios países europeos, donde las ciudades suelen ser más compactas y cuentan con sistemas de transporte integrados, ciclovías y conexiones ferroviarias eficientes, en México el uso del automóvil continúa predominando en muchas regiones, generando tráfico intenso y mayores tiempos de traslado.
Además, factores como el costo de vivienda en zonas céntricas, la expansión desordenada de las ciudades y la falta de infraestructura peatonal o ciclista han contribuido a que los trayectos prolongados sean vistos como algo cotidiano.
Entre las alternativas que especialistas y ciudadanos han planteado para reducir los tiempos de traslado se encuentra el fortalecimiento del transporte público, la integración de sistemas de movilidad compartida y el uso de opciones como scooters eléctricos o bicicletas plegables para complementar recorridos cortos o el llamado “último kilómetro”.
También se ha impulsado la necesidad de desarrollar ciudades más cercanas y conectadas, donde vivienda, trabajo y servicios puedan coexistir en distancias más cortas, además de fomentar esquemas laborales híbridos o de trabajo remoto.
La discusión sobre movilidad urbana continúa creciendo en México, especialmente en ciudades donde miles de personas destinan varias horas de su día únicamente para trasladarse entre su hogar y su lugar de trabajo.



