En Poza Rica, Veracruz, la tragedia que dejaron las recientes inundaciones ha tomado un tono inquietante: decenas de zopilotes comenzaron a sobrevolar las zonas más afectadas, un hecho que los vecinos describen como “una escena de película de terror”.
Mientras los damnificados intentan recuperar lo poco que quedó entre calles anegadas y viviendas destruidas, el olor a descomposición y los restos arrastrados por el agua han atraído a estas aves carroñeras.
“Ya huelen a la gente”, comentó con temor un vecino de la colonia afectada, al observar cómo los zopilotes rondaban los techos y postes, en un silencio que helaba la piel.
Las autoridades locales continúan trabajando en la limpieza de escombros y la atención a los damnificados, mientras equipos de salud realizan recorridos para prevenir brotes infecciosos por el estancamiento de agua y la acumulación de desechos.
La presencia de estas aves refleja la magnitud de la emergencia que enfrentan las familias de Poza Rica, donde la devastación ha dejado no solo pérdidas materiales, sino también una profunda sensación de miedo y desamparo.




